miércoles, 29 de julio de 2009

La última navegada

La ultima salida en el siempre con Papalo, yo tenia 21 y salimos con Grace que era mi novia, Paula su hermana, Joaquín (que acababa de salir de la parálisis) y Micky un amigo mio, fue una de esas salidas donde venia Papalo a casa a ver quien se prendía para salir con el y siempre había candidatos. Fuimos en el dodge 1500 de él y ya cuando llegamos no encontraba su cadenita y decia "¡Qué macana! la lleve puesta toda mi vida". Después al embarcar el marinero le pregunta por su paga y el le dice: "A la vuelta". Salimos un día de frío, nublado y fuera de joda no habia ningún barco navegando. Por supuesto el motor no arrancó, asi que salimos del canal a vela. Nos pasamos jugando juegos de palabras, Todo con A, adivinanzas, cuentos etc, el timoneaba y nosotros haciamos la maniobra, en una de esas se le vuela la gorra, hicimos maniobra de hombre al agua y me fuí a la proa con el bichero listo para pescarla y en eso Joaquín grita mi nombre, me doy vuelta y lo veo de espaldas contra el guardamancebos, voy corriendo y le estaba dando un infarto, una desesperación barbara no sabíamos qué hacer, lo bajamos, buscamos sus pastillas desesperadamente aunque ya sabiamos lo que acababa de pasar y que era inútil, viramos lo abrigamos y volvimos rezando. La verdad un momento de angustia, desesperación, y de paz. Por otro lado él siempre decia que queria morir navegando con sus nietos y le acababa de pasar eso. Yo estaba para abordar algun barco que no había, cualquier cosa y Micky me dice no conviene que lo vea nadie por la autopsia, tramites etc, asi que fui llegando al canal fui a luchar con el motor y la soguita y finalmente arrancó el motor, atracamos y Micky se fue con Paula y Joaquín a avisarle a Juanjo para que el avise a Zule y nos quedamos con Grace y Papalo acomodando el barco, rezando. Allí empezo lo tragicómico. El marinero pregunta por don Ezcurra. "Está durmiendo". Insiste, cuándo se va a despertar. Nos miramos con Grace y le hago señas de "No se".

Al rato llegan Juanjo y Miky, arrimamos el barco y lo subimos, el marinero quería que se lo trague la tierra. Lo sentamos en asiento de adelante con un gorro puesto en la cabeza y salimos hacia lo de Zule. Íbamos en silencio y cuando llegamos a Libertador, frenamos para cruzar y un señor se para en la ventanilla de Papalo y nos pregunta por la calle Bolivar, le explicamos y nos tentamos. Finalmente llegamos a lo de Zule y ya estaban todos esperando. Después apareció la cadenita en el bolsillo de la puerta del auto.
Besos y abrazos a todos
Pablo Madero

1 comentario:

Javier de Ezcurra dijo...

Mamá me dió esa cadenita. La tengo puesta. Es una cara de la Rosa Mistica, muy gastada. Qué emocion...
Javier

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