Recién hoy caí en la cuenta que, para aquellos primos y sobrinos que en 1980 no tenían uso de razón, escuchar hablar de Papalo, es escuchar hablar de un desconocido.Vamos a tratar, entre varios primos, de ir contándoles quién fue para cada uno de nosotros y cómo logró que toda una extensa familia (y varios amigos más que se unían) disfrutaran tanto de la náutica.
Me contó un pajarito que Ale está escribiendo algo. Después de que esté publicado, invito a que cada uno de los nietos más grandes, que lo conocimos bien, podamos ir agregando comentarios que vayan completando la imagen de este abuelo náutico que, como en la mejor de las aspiraciones que alguien puede tener, sigue presente, con cada uno de los que lo conocimos, cuando estamos a bordo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario