sábado, 25 de julio de 2009

¿Construirse barcos es una enfermedad heredada o adquirida?


Cuando en plena crisis de la mitad de la vida me amargaba por no tener barco propio, me enteré que había diseñadores que habían hecho barcos para que la gente común se los construya.
Enloquecido por el descubrimiento, arrastré en mi locura a Gonzalo Madero y ya llevamos varios años de delirio compartido.Primero nos hi
cimos un prao (una especie de catamarán de origen malayo, pero con un casco grande y un flotador). Resultó rapidísimo y con una brisita
suave del Este llegó a marcar más de 10 nudos en el GPS.

Después vió la luz un dinghy, que va a ser el chinchorro del catamarán grande.
Resultó muy marinero y ya navegó, además de en el Río de la Plata, en los lagos del Sur.

Finalmente estamos construyendo un catamarán de 27 pies, diseño de un inglés llamado Richard Woods, que supuestamente es un
diseño muy marinero, que tiene 4 cuchetas, una pequeña cocina y un cockpit muy amplio. Ya construimos casi el 50%.
En la foto, tuvimos que recurrir a mano de obra esclava, convocando tíos, primos y sobrinos para dar vuelta el primer casco.

Yo pensé que la manía de la reparación o construcción de barcos era adquirida, por "contagio", de mirarlos con envidia a Francisco con el "Evaristo" (espero que no me haya pescado esa forma porque es crónica), o a Enrique con el "Ecológico" y el "Juana María" (que tiene cuadros más agudos).
Pero después de haber empezado el proyecto del catamarán, ¡me enteré que Papalo se había hecho un dinghy! ¡Así que quizás no
es adquirido, sino congénita y se herede en más de una generación!
¡Pueden reservar sus localidades para los cruceros del 2011!

1 comentario:

Bebe dijo...

Hector
Los cruceros que promoves son en el adviento. Vamos carajo!! Yo estoy.
BB

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