
"El Viejo San Telmo" no sólo andaba a motor. Tenía un gasolero bestia que se usaba todo el tiempo, pero también, cuando las condiciones pintaban, navegaba muy bien a vela, con un aparejo que Papalo le había hecho, que, en una época, créase o no: ¡estaba hecho con un poste de álamo! En estas fotos están Juanjo y Francis trabajando con las velas y si mal no recuerdo, se aprovechó la vela para sacarlo de una varadura, escorándolo.

2 comentarios:
Lo que me acuerdo bien es de la vez que lo acompañé a Enrique a llevar el V.S.T. a Punta del Este, y después de pasar por el obligatorio Sudestón entre Colonia y Montevideo nos tuvimos que refugiar afuera de Santa Lucía, y fondeados ahí desarmar los muebles de proa para tapar la entrada de agua de las tablas que se habían aflojado. Entraba tanta agua que la bomba no daba abasto.
Finalmente pudimos seguir a Montevideo, y ahí se quedó Enrique haciendo reparaciones.
Al final llegó a destino, pero a puro vasco.
Francisco
Papalo, fue una institución en la flia, y sobre todo para los nietos mayores, una fuente de inspiración, todos conocemos los cuentos y anecdotas de viaje de Papalo, pero los que tuvimos la suerte de compartir en mi caso la niñez y adolescencia, e inclusive la etapa de definición profesional, fue de gran ayuda, nunca tenía comentarios negativos sobre planes y proyectos, podía compartir una taza de te con agua de río y escuchar Génesis o Ion Anderson y encontrarle similitudes, no le éramos un estorbo, sino una compañia mutua, Podías compartir tardes enteras, arreglarte con lo que había o inventaba al instante una solución para cualquier problema que surgiera. Compañero de andanzas nuestro y de nuestros amigos, en fin un Capo!!!!.
Te escribo una pequeña reflexión sobre el tema “no solo de gasoil vive un barco”. Con esto me puse a pensar en realidad en las motivaciones reales de navegar, y descubrí que el gas oil nunca significó nada, solo en “viento”, viento en la cara, viento jodido, no hay un puto viento, etc, las lanitas en los obenques. Solo el viento causa un efecto raro que nos ha permito ir y volver siempre a veces perdernos a veces muchas sin compás, y más todavía sin nada para morfar, pero bueno siempre es el viento , tan es así que nos ha ido dando una identidad notoria a la mayoría de la flia, lo lamento por algunos integrantes de la casta, pero la señal real de viento es un corrimiento paulatino de la masa de pelambra hacia popa, a veces dejando denudo el pañol de la nuca. Tal vez sea por esto que ser pelado no es un bajón, es el premio de ser, una señal inequívoca de ser nietos de Papalo, sobrinos de Francisco, etc….. Un abrazo a todos, y que puedan embarcar sin Aeromar.
Francis
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